Ultimas Noticias
recent

Vladimir Villegas: ¿Democracia sin parlamento?

Vladimir Villegas: ¿Democracia sin parlamento?
Vamos por muy mal camino en nuestra querida Venezuela. De hecho no tenemos Asamblea Nacional. Ha sido declarada en desacato y en su lugar el Tribunal Supremo de Justicia se toma todas las atribuciones del parlamento, en una interpretación de la Carta Magna que sin duda alguna la deja maltrecha, la convierte en una sopa de letras, pese a que nació , como ninguna otra en nuestro país, de un amplio proceso de consultas que terminó con su aprobación vía referéndum popular. Lo peor es que no se avizora una solución positiva  y pronta  para este choque de poderes.
La oposición también equivocó el juego al enredarse con el llamado abandono del cargo por parte del Presidente de la República. Pero en todo caso, la historia está bien clara. De lo que se trata es mantener en el tiempo a un parlamento decorativo, inútil, de cartón , como los zapatos de Manacho. Los errores y torpezas que ha cometido y pueda seguir cometiendo la oposición no dan patente de corso para gobernar al margen del texto constitucional. Ojalá, a lo mejor peco de iluso, alguien en el entorno del poder les haga reflexionar sobre la triste narración que tendrá este episodio en la historia de Venezuela, sobre el terrible daño que significa colocar al país al borde de una confrontación que puede no tener vuelta atrás.
Un país sin un parlamento en pleno funcionamiento y  en uso de las facultades que le señala la Constitución se convierte en un territorio de mayor impunidad, de arbitrariedades sin límites, y de ciudadanos sumergidos en la terrible situación de estar inconformes y a la vez temerosos de expresarlo. Si los representantes electos  por el pueblo pueden llegar a ser detenidos por una orden del máximo tribunal, sin cubrir los extremos que señala el texto constitucional, qué queda para los demás...
Judicializar la disidencia, el descontento e incluso la protesta carcome la democracia, la,convierte en una caricatura de sí misma . Y esas prácticas terminan por alcanzar a muchos de los que disfrutan viendo el espectáculo o formando parte del mismo. Esa es una dolorosa lección que ya la han aprendido otros pueblos. Es necesario, entonces, insistir en abogar por la democracia. Por sus formas, y por su fondo.

Muchas veces se desprecian las formas, como algo que estorba, como un vicio del pasado que debe ser superado. Pero en democracia, y lo he aprendido todos estos años, no se puede  prescindir de ellas. Ese termina siendo el camino hacia maneras de dirimir los asuntos públicos que permiten el florecimiento del autoritarismo, de una discrecionalidad torcida que termina mal, que deriva hacia un Estado represivo, intolerante, hipersensible a la crítica y, sobre todo, insufrible para la sociedad.

Una de las formas imprescindibles en una democracia que merezca llamarse como tal es la independencia de los poderes públicos, la colaboración entre ellos, pero sin sumisión .  El contrapeso debe ser la norma.   La justicia no puede ser un instrumento de persecución, de pase de factura y de castigo al que ejerce su derecho a no estar de acuerdo.
Los cuerpos de seguridad del Estado, - en particular los de  naturaleza política, no pueden estar por encima de los tribunales, del Ministerio Público y mucho menos de la Carta Magna.   ¿Qué sentido tenía cuestionar la represión y la arbitrariedad de la Digepol o la Disip en tiempos del puntofijismo para terminar copiando e incluso superando muchas de sus prácticas violatorias a los derechos humanos ? Lo peor es que estos cuerpos revestidos de poderes mas allá de los límites fijados por la Ley   terminan siendo utilizados incluso para perseguir  o acallar a quienes en las propias filas de eso que alguna vez se llamó " el proceso", se atreven a romper la monotonía de la unanimidad impuesta desde el poder.
Como venezolano estoy preocupado, muy preocupado por lo que vivimos, y como firmante de la Constitución me siento realmente defraudado. Nunca  imaginé que muchos de quienes la firmaron la muestren como amuleto cada vez que necesitan justificar alguna arbitrariedad, pero poco se preocupan por actuar conforme a lo que dice su texto.

jperezsaez@gmail.com. Con tecnología de Blogger.